miércoles, 27 de enero de 2016

Life is good

Hace unos días escuché algo que me gustó mucho: "No solamente deberíamos querer estar bien, sino también deberíamos desear aprender cuando las cosas van mal". 

Hoy, luego de asistir a una conferencia agresiva y malintencionada, después de escuchar la profunda pena de una querida amiga, luego de ver un cortometraje hermoso que me hizo extrañar los días simples de antaño con mi mamá, hoy creo que la vida nunca es lo que uno soñó. Hay bendiciones que llegan de sorpresa; otras han sido largamente anheladas; otras, nunca llegan. También hay dolor, ausencias y decepciones. Cuando todo ha pasado nadie vuelve jamás a ser el mismo. Qué afortunados somos de poder cambiar, pues llegaremos al final de este viaje con el espíritu fortalecido, dejándolo todo y heredando amor. La vida no es justa, pero es buena.

martes, 26 de enero de 2016

Sobre Palinodia del polvo

Nunca hasta ahora había leído “Palinodia del polvo”. De Reyes sólo conozco textos breves que se encuentran en una antología editada por la UANL, y la admiración que produjo en Borges, lo cual debería haber sido suficiente para hacerme el favor de leer por lo menos Visión de Anáhuac. Pero no ha sido así.

Nunca antes pensé en el color del polvo ni en sus pretensiones. Lo combato sin tregua sobre esta pantalla, lamento su existencia desde un autobús, lo evado en el aire, lo atrapo, muy de vez en cuando, en un reflejo de luz que irrumpe en la oscuridad. Pero no me importa el polvo ni cuestiono su origen ni sus aspiraciones. No se me habría ocurrido dedicarle un poema hecho prosa, o una prosa con alma de poema. Sin embargo, siempre he dicho que creo en Dios, y si Dios creó todo, entonces creó el polvo, y como creación divina, el polvo existe. Tan existe, que me abrirá los brazos benévolo para que regrese a él cuando sea mi momento.

Nunca me pregunté si el misterio más grande podría esconderse en el polvo. Este ensayo constituye, en mi opinión, un tratado de la insignificancia y la magnitud de la naturaleza. Me encaminó a espacios recónditos, al igual que este otro poema, el cual me atrevo a hermanar como una muestra de por dónde me han dejado las palabras de Reyes:

La muerte es el espejo 
donde nos diluimos
cuando desaparecemos.
Las habitaciones quedan vacías,
no se escuchan ya nuestros pasos,
somos silencio, polvo iluminado
en los visillos de la luz.


Manuel Ulacia

sábado, 16 de enero de 2016

Meditación en el umbral

No, no es la solución
tirarse bajo un tren como la Ana de Tolstoy
ni apurar el arsénico de Madame Bovary
ni aguardar en los páramos de Ávila la visita
del ángel con venablo
antes de liarse el manto a la cabeza
y comenzar a actuar.

Ni concluir las leyes geométricas, contando
las vigas de la celda de castigo
como lo hizo Sor Juana. No es la solución
escribir, mientras llegan las visitas,
en la sala de estar de la familia Austen
ni encerrarse en el ático
de alguna residencia de la Nueva Inglaterra
y soñar, con la Biblia de los Dickinson,
debajo de una almohada de soltera.

Debe haber otro modo que no se llame
Safoni Mesalina ni María Egipciaca
ni Magdalena ni Clemencia Isaura.
Otro modo de ser humano y libre.
Otro modo de ser.



Rosario Castellanos

viernes, 15 de enero de 2016

El bar

A media cuadra de mi casa hubo un bar. Se instaló a mediados de 2010 y parecía que la tortura del escándalo que hacia la gente ahí todas las noches no iba a terminar nunca. Ponían música hasta las 2 ó 3 de la mañana, a un volumen desconsiderado. Canciones soeces, gritos y golpes se oían todo el tiempo. A veces venía la policía, había pleitos y detenciones, narcomenudeo y explotación de mujeres. Cuando mi mamá falleció, hubo que ir a pedir al encargado que controlara el escándalo por lo menos esa noche. Lo hizo de mala gana. Al poco tiempo de eso, gracias al esfuerzo y a las gestiones que tiempo atrás venían haciendo mis vecinos, unidos y determinados a que su voz se escuchara, por fin lo cerraron.


Ahora viene el poema: hace un par de meses abrieron en ese mismo lugar un centro de reunión para alcohólicos anónimos. Ahora mismo creo que tienen fiesta. Se oye que aplauden y suena el Himno a la Alegría. Que le suban el volumen si quieren. Sean bienvenidos a mi barrio.

jueves, 14 de enero de 2016

Los caballos


Seres hermosos creados para andar por la faz de la Tierra, los caballos destacan a la vista cuando vagan libres, sin silla ni rienda, cuando el trabajo no ensucia de realidad tanta belleza.
A simple vista inhábiles para muchas cosas, en cambio son fuertes, elegantes y serenos. En otra vida fueron líderes, héroes o ladrones, y en ésta vida siguen ese mismo camino como sus compañeros.
Como príncipes apuestos con los que las mujeres soñamos, nos llevan en andas, pero no como si fuéramos un trofeo, sino con ese orgullo limpio y servicial de los hombres que saben ser hombres.
Con un cuerno o con alas, con Quijote o Rey Mago, en la guerra o en el campo, trotan determinados a no caer, hasta que el más frágil descalabro les recuerde su destino.


Fortuna

Por años, disfrutar del error y de su enmienda, haber podido hablar, caminar libre, no existir mutilada, no entrar o sí en iglesias, leer...