miércoles, 30 de julio de 2008

Feliz

Siempre le pongo acento a feliz, y siempre me aclaran que no lo lleva. Titulo así este post porque no sé cómo empezar, porque ya sé que no se vale escribir a la carrera y apenas tengo cinco minutos para finalizar, apagar la máquina y salir corriendo a mi último día de trabajo en este lugar mágico.
Inesperadas, las cosas mejores suceden con aparente rapidez, sin embargo he saboreado cada palabra, cada ventaja que la luna menguante ha tenido a bien concederme en estas horas de despedida. Me voy agradecidísima, satisfecha, encantada de haber estado aquí, y un poco asustada ante lo que inevitablemente viene. Mérida tiene el privilegio de cobijar personas extraordinarias bajo nubes brillantes y árboles generosos; Yucatán es luz, la tierra anhelada de mi padre, la que por fin me robó la mitad de mí misma, y en tan poco tiempo.
Gracias Cornelio, Carmen, maestro Alberto, Abril, Ariana, Jorge, Hissa, Gina, Caro, Faby, Alex, Érika; gracias Claudia, Humberto, Clarissa, Marcos, Lizbeth, Tatiana y los primos DIF que me faltan; gracias a los personajes de todos los días (la gober, Lupita) y claro, a los Puc los amo, ya nos lo demostramos.

martes, 8 de julio de 2008

Francamente...


El dinero no es la vida, pero quita lo nervioso.


Lo dijo el padre Gerardo en misa, de veras, conste que yo nada más rumio.

Casa / Home

nadie se va de casa salvo que la casa sea la boca de un tiburón solo corres hacia la frontera cuando ves a toda la ciudad corriendo tamb...