martes 3 de noviembre de 2009

Demasiado

Despertar en otros seres humanos poderes, sueños que están más allá de los nuestros; inducir en otros el amor por lo que nosotros amamos; hacer de nuestro presente interior el futuro de ellos: ésta es una triple aventura que no se parece a ninguna otra. Es una satisfacción incomparable ser el servidor, el correo de lo esencial, sabiendo perfectamente que muy pocos pueden ser creadores o descubridores de primera categoría. Hasta en un nivel humilde (el del maestro de escuela), enseñar, enseñar bien, es ser cómplice de una posibilidad trascendente.

G. Steiner, Lecciones de los maestros.

sábado 31 de octubre de 2009

Si estás durmiendo en mi vida...

Corrido de la muerte

Antonio Aguilar

Viene la muerte luciendo
mil llamativos colores.
Ven, dame un beso, pelona,
que ando huérfano de amores.

El mundo es una arenita
y el sol es otra chispita,
y a mí me encuentran tomando
con la muerte y ella invita.

No le temo a la muerte
mas le temo a la vida
¡Cómo cuesta morirse
cuando el alma anda herida!

Dicen que van a asustarme
llevándome a tu presencia
si estás durmiendo en mi vida
es natural si despiertas.

Se va la muerte cantando
por entre las nopaleras,
¿en qué quedamos, pelona,
me llevas o no me llevas?

martes 27 de octubre de 2009

Pirámides, agua y luz

Estaba lleno de turistas. Yo seguía a las tres amigas de la comitiva, las únicas que conocía ahí pero que sé, en realidad no se conocen entre sí. Estaba la líder, tan segura e indiferente, como apenas la voy analizando; la otra, que seguramente ni en sueños se aventaría otro viaje en mis compañías y una tercera, a quien hace mucho tiempo no veo. Otra conocida en la fila de boletos, saludo de pasada, adiós. Yo sólo quería que alguien me explicara cómo fuimos a dar de Nimes a Egipto, pero cuando iba a empezar a mascullar por qué nadie me había avisado, que dónde dejaría yo la cobija que llevaba a cuestas, que quién tenía mi cámara fotográfica y que cuánto duraría la visita, entonces la vi de lejos y me pareció tal como aquel libro lo dijo: era una pirámide monstruosa.

En cuanto la una me entregó mi cámara, mi preocupación sólo giró en torno a tomarme una foto junto a una de las tres gigantes, aunque sólo había visto una. Cosas llaman ahora mi atención: nunca dejamos de caminar entre tanta gente, al parecer teníamos prisa y no pude tomarme la foto, aunque la tenía pendiente a cada momento, y me preocupaba la batería. En cambio, sí pude fotografiar y varias veces la puesta de sol en el mar, el mar más maravilloso que he visto jamás. Cuando traspasamos la fila de personas que se apostaban a la orilla apareció ante nosotros, brillante, manso, degradado del azul profundo al verde turquesa como si así fueran todos los mares. Parecía una mascota enorme y aislada, observada y diáfana (y ya sé ese adjetivo no le queda a una mascota) que pedía que la tocaran. Metí la mano en el agua que seguía brillando como el aceite y se me figuró que estaba bendita o que me iban a dar ganas de llorar.

Me había perdido de las otras, pero me fui encontrando a ese buen hombre, amigo de años. Que le daba gusto verme, como si anduviéramos caminando en cualquier calle de mi pueblo, que había aprovechado su estancia de aquel lado del mundo para pasear y que tenía proyectos. Ya me estaba diciendo cómo le iba con sus clases cuando sucedió: un remolino se alzó, azul y blanco desde ese mar tan calmo y cobró altura en segundos. Corrimos, pero no mucho. Yo sabía que nada iba a pasar aún cuando empezaba a sentir gotas en las manos. Nos refugiamos atrás de un edificio cualquiera, un restaurante creo. Gente corriendo, más agua, listo. Mi cámara se había mojado y mi amigo ya no estaba, nada de remolinos. Seguí tomando fotos a la puesta de sol, más oscura y hermosa, murmuraban que esas oleadas eran comunes. Sonreí un poco.

Creo que luego las encontré, no había dejado de caminar todo ese tiempo, era hora de irse, terminar el recorrido por las ruinas, pero es que yo no había visto nada y a nadie parecía importarle, el viaje era en común, la experiencia, de cada una. Egipto y mar luminoso. Caramba, debería hablar contigo más seguido antes de irme a dormir.

sábado 17 de octubre de 2009

Neblina que me hace falta

Puede ser que ha estado lloviendo (otra vez), que estoy repasando redacción con mis alumnos o que hace un par de días escuché la canción que entona el camión del gas por allá, el caso es que Xalapa me está haciendo falta (otra vez), y sobre todo, ese salón donde tomamos chocolate un día de muertos.
Puede que tenga un nudito ahora mismo.

sábado 10 de octubre de 2009

Decime hey hey hey...

Mis amigos me repiten
que sos otra rubia tonta
pero sé que eso no es cierto
no sos rubia en realidad.
Decime hey hey hey ¿hay alguien ahí
o estoy hablándole a la pared?

The Sacados

Me dio mucha risa escuchar esta canción, porque me puse a pensar que las mujeres no hemos construido el estereotipo del “hombre tonto”, llámese morenazo tonto, rubio bobo o apiñonado simplón. Alguna sexista enajenada diría “pues no, porque si todos los hombres son iguales y algunos hombres son estúpidos, entonces todos los hombres son estúpidos”. Pero ni eso, porque la mayoría de las mujeres no tienen inconveniente en responderle a esa enajenada que se esconde en alguna parte oscura de la mente que no, que los hombres pueden ser necios a veces, pero sorprendentes siempre.

Y por supuesto, las rubias no son tontas ;)

miércoles 30 de septiembre de 2009

Nebulosas perspectivas, claras a veces

Es culpa de las hojas, los autobuses, la lluvia, es culpa de mis increíblemente estúpidos despistes y lo que hay en mí de la tendencia general de buscar culpables. No es culpa de nadie, entonces, que entre tanto y tanto se pierda la perspectiva, igual que pasa con el equilibrio cuando el oído se perturba por un golpe, por una adulación o un insulto. No, lo tuve claro y luego lo perdí, pero en el fondo del corazón, afirmaría la lírica de kiosko, en el fondo siempre supe que no nací para esto.
________

Por qué no escribo

De ambiciosos, cretinos y locos todos tenemos no poco. De esto se deduce que mi voz siempre ha sido escuchada, al punto que algunos desean oír lo que yo no quiero decir. Por otra parte, lo único que de Cervantes pudo haber reencarnado en mí es el pésimo talento para escribir poemas, los cuales en mi caso se cuentan con los dedos de las manos y jamás pienso dar a conocer. Atendiendo a las características de mi signo zodiacal, soy una persona amable, con excelente sentido del humor, algo fría en cuestiones emocionales y muy pacífica. Esto es, no soy la humanista revolucionaria que el mundo espera para resolver sus dudas o acabar de hundirse en la anarquía falsamente idealista. Eso sí, puedo ser neurótica en la misma dosis que todos poseemos, nada fuera de lo común. En mi opinión Dios existe y nos habla a través de la música; la vida es tan maravillosa y escurridiza como el agua, la política resulta tan necesaria e inútil como la bolsa de basura que sacamos a diario, las miradas gritan, las mejores amigas del hombre son sus manos, bailar nos hace libres, el chocolate es delicioso y la literatura es un tejido de mentiras tan cálidas y satisfactorias como la cobija de estambre de un recién nacido. Cuando leo caigo a un barranco y subo un peldaño, pero nunca retorno a mi posición anterior: soy adivinada, soy dicha y soy otra. En este momento ya no tengo nada qué decir. Por eso no escribo, porque al papel con tinta se lo lleva el viento y dentro de cinco mil años los arqueólogos encontrarán éste, y confundiéndolo con un tratado fundamental de mi civilización intentarán descifrarlo sin llegar a comprender la imperiosa necesidad, qué asombro del espíritu habrá dado a luz estas palabras.



Mayo de 2003
________
 
Me gusta la idea de ir por un solo camino, paralelo a los otros, pero sin alejarse tanto.

viernes 25 de septiembre de 2009

Un día como hoy

Lo leí ayer: "La angustia por el paso del tiempo nos hace recordar el tiempo que hace".


Y yo tengo una fijación con las fechas, un nuevo plan de vuelo sujeto a cambios desde la raíz misma de mi imaginación, tengo la misma voz emocionada. Hoy (bueno, a esta hora ya es ayer) hizo un año que me fui de aquí, y la parte que no alcanzo a describir es la que no ha vuelto, la que no tengo y la que recuerdo :)